La desheredación consiste en quitar de la legítima a un heredero forzoso. Esto solo puede hacerse por testamento basándose en alguna de las causas que establece la ley.

Si la desheredación se comete y no se expresa la causa, no se prueba la misma o es distinta de las que establece la ley, puede ser anulada por los tribunales.

Si el desheredado niega la causa de desheredación, el resto de los herederos podrán certificar ante el Juez que es cierta. Para estos supuestos, no son válidas las legítimas que contenga el testamento, sólo los legados y demás disposiciones testamentarias realizadas al margen de las mismas como por ejemplo, las disposiciones sobre el tercio de mejora.

Siguiendo estas pautas el testador no puede desheredar a su capricho; sólo puede hacerlo si ocurre alguna de las siguientes causas genéricas de desheredación:

  • Los padres no pueden heredar a sus hijos si los han abandonado, corrompido o prostituido.
  • Si el heredero ha sido condenado en Juicio por atentar contra la vida del testador, de su cónyuge, descendientes o ascendientes, incluso aunque tenga la situación de heredero forzoso (en cuyo caso perderá su derecho a la legítima)
  • El que hubiese acusado al testador de cometer un delito que pueda ser castigado con la pena de prisión grave (al menos 6 años), si la acusación se declara calumniosa.
  • El heredero mayor de edad, que sepa que el testador ha fallecido de forma violenta y no comunique su muerte a la justicia, salvo en los casos en los que ya se estuviese investigando.
  • El que con amenaza, fraude o violencia obligue o impida al testador hacer testamento, modificarlo u oculte maliciosamente el que se haya realizado.

 

A parte de las causas anteriores, la ley contempla una serie de causas específicas que también son causa de desheredación y que pueden concurrir o no en las siguientes situaciones:

  • Para desheredar a los hijos y descendientes:
    • Negar alimentos al padre o ascendiente que realiza la desheredación sin motivo aparente.
    • Injuriar o maltratar gravemente ya sea de obra o de palabra.

 

  • Para desheredar a los padres:
    • Haber sido privados de la patria potestad judicialmente por incumplimiento de los deberes que comporta.
    • Haber negado alimentos a sus hijos o descendientes sin motivo legítimo.
    • Haber atentado uno de los padres contra la vida del otro y no existiese entre ambos la reconciliación.

 

  • Para desheredar al cónyuge:
    • Incumplir grave o reiteradamente los deberes conyugales.
    • Negar alimentos a los hijos o al otro cónyuge.
    • Atentar contra la vida del cónyuge testador, si no hay reconciliación posterior.

 

Principalmente el heredero que ha sido desheredado queda privado de toda participación en la herencia.

Por otro lado, las donaciones que haya realizado en vida el testador en su favor no pueden ser revocadas salvo que el hecho que haya dado lugar a la desheredación sea también causa de revocación de la donación.

Si, con posterioridad, el testador y el desheredado se reconcilian, la desheredación quedará sin efecto.

Por su parte, la legítima del desheredado se transmitirá a sus hijos y descendientes quienes conservarán a su favor los derechos que pertenecían al desheredado en la herencia.

Es importante que para solventar los problemas que pueden surgir por introducir alguna cláusula de desheredación en su testamento consulte con profesionales